El transporte hace posibles muchas de las cosas que hacemos cada día. Asistir a la escuela fuera de casa, comer alimentos que no se cultivan en el jardín, visitar a amigos o familiares que no viven en el vecindario, innumerables trabajos y el comercio mundial dependen del transporte. El sector del transporte, incluyendo todas las formas y modalidades, consumió aproximadamente el 20 % de toda la energía a nivel mundial en 2015. Por lo tanto, la eficiencia en el transporte representa un gran potencial para ahorrar energía en la sociedad moderna.